¡Cómo pasa el tiempo! Hace nada terminaba la Navidad y nos preocupábamos por la cuesta de enero y, de pronto, con muchas lluvias de por medio ¡ya está aquí la Semana Santa! Tanto si eres creyente como si no, uno de los principales planes en estos señalados días es acudir a las tradicionales procesiones.
Devoción, folclore, arte y respeto son los valores que confluyen entre el público. Precisamente, para no resultar irrespetuosa, surge la gran duda, qué es apropiado llevar o ponerte y qué no al ir a las procesiones. Pues, para acabar con esa confusión, en esta ocasión, en Alqimia, te contamos todo lo necesario para que brilles sin desentonar.
En Semana Santa manda el ‘luto code’
Como decíamos al comienzo, aunque no se sea creyente, la Semana Santa es una fiesta de un marcado carácter religioso. En concreto cristiano, puesto que, tanto la liturgia como las procesiones repasan los últimos días de vida de Jesucristo, su muerte y su resurrección.
Esto último, el gran milagro, sucede al final, por lo que los días anteriores el protocolo dicta que los outfits deben ser de luto. Por tanto, colores como el negro y, también, el morado (significa penitencia para los cristianos) deben tener un gran protagonismo.
La ostentación, aunque presente, no es lo más aconsejable. Por eso, se disfraza con la mantilla negra, joyas discretas y ausencia de flores en el pelo o solapa. Y, por supuesto, acudir o participar en procesiones no es el momento para pintarte los labios de rojo y lucir escotazo. No, lo recomendable es que apuestes por prendas más recatadas y un maquillaje en tonos nude.
En resumen, para cumplir con el protocolo, lo aconsejable es rescatar la elegancia y sofisticación austera que llevaban las viudas españolas de buena posición económica hasta bien entrados los años setenta del siglo XX.
Las joyas de acero quirúrgico y plata, las ideales para las procesiones
Aunque la moda ya vaya por otros derroteros, históricamente, el oro ha sido un material asociado a la felicidad, a la suntuosidad y a la demostración de poder económico, por lo que está fuera de lugar en las procesiones de Semana Santa, salvo en los propios pasos o cirios de los nazarenos.
En la discreción, en la sencillez acertada, ahí reside la verdadera elegancia. Sin duda, de todas las joyas con las que contamos en Alqimia, aquellas más apropiadas para llevar a las procesiones son las de tonos plateados. Por tanto, las elaboradas con acero quirúrgico y con Plata de Ley 925.
Más en concreto, las joyas que, desde Alqimia, te recomendamos lucir en las procesiones de Semana Santa son:
- Pendientes con forma de cruz, de acero quirúrgico, a modo de broche para la mantilla.
- Un pendiente por oreja, a poder ser largos. Se permite que estas joyas lleven circonitas.
- Para adornar tu recatado escote, tanto sobre la piel como encima de la ropa, no hay nada mejor como llevar colgantes con cruz o con cruz y circonitas.
Como has visto, en Semana Santa, en concreto, al asistir a las procesiones, lo ideal y más respetuoso es apostar por joyas de acero quirúrgico o Plata de Ley 925, ya que son elegantes, discretas y no están asociadas a una felicidad que no viene a cuento durante unos días de luto.
Eso sí, como siempre, en Alqimia, te damos los consejos sobre lo que dice el protocolo, pero la última palabra la tienes tú, la que mejor sabe lo que más te favorece y cómo hacer gala del respeto que exigen estas fiestas. Así que te invitamos a entrar en nuestra tienda online y encontrar todo lo que necesitas. ¡Feliz descanso esta Semana Santa!